viernes, 26 de diciembre de 2008



Todo comenzó en agosto del año 2000, al volver de un viaje a Roma, como no había mucho dinero y las liras (el euro aún era un sueño) no se podían devolver en el banco se me ocurrió forrar estas monedas de cuero y hacer un colgante. Compré unos retales de cuero negro en curtidos Queiro. La tireta la compré en la guarnicionería Mouriño y unas cuentas de cerámica en el Arca de Garuda.
Mi primera inversión en herramientas fue comprarme un punzón de marquetería, me costó 100 pesetas. Al llegar a casa recorté unos círculos en la piel los perforé con el punzón y con una aguja de mi madre, de las de coser tapices, fui pasando la tireta por los agujeros, pasaba tan recia que hizo falta un alicates para tirar de ella. Al final y tras un poco de esfuerzo conseguí acabar mi primera pieza.
La siguiente inversión fue comprarme un sacabocados, otra gran inversión 300 pesetas. Los diseños fueron evolucionando y pulseras ,pitilleras, estuches y bolsos fueron surgiendo. Con esta evolución mi nueva teoría sobre el trabajo del cuero se iba desarrollando.
En Julio de 2001 empecé a trabajar en un centro comercial y fue allí donde gracias a los decoradores conocí en material que culminaría mi gran teoría, la cinta de doble cara, una cinta que lleva adhesivo en sus dos caras. El proceso era el siguiente:
-dibujar el patrón en papel cuadriculado.
- marcar los agujeros en el patrón
-pegar el patrón sobre la piel
- cortar el patrón y hacer los agujeros
-coser.
Una de las cosas que saqué en conclusión es que los patrones eran de usar y tirar, y la cita de doble cara , era bastante cara. Ahora, volviendo la vista atrás digo orgulloso que “mi método” es muy rudimentario, pero lo desarrollé sin tener ni idea, y tampoco me fue tan mal.
En el año 2002 intenté participar en un curso de cuero en el programa de “Noites Abertas” , pero el cuero se acabó pronto, así que me dediqué a “fusilar” patrones e intentar aprender algo. Aprendí a hacer botones poca cosa más...
En el año 2003 alcancé un sueño, tener un puesto en la “Feira Franca”, el puesto estaba anexo a un puesto de comidas que tenía Javito, y debido a una enfermedad no lo pudé atender yo, pero tuve dos ayudantes de excepción, mi sobrina Rebeca y Lucia, la hermana de una amiga mia. La cosa no nos fue como para tirar cohetes, pero dio para cubrir gastos y pagar a mis “empleadas”.
Tardó en llegar, pero en septiembre de 2004 abandoné “mi método”, comencé un curso de iniciación al cuero con el artesano Miro Magariños, aprendí desde cero todo el proceso tradicional, aprendí a utilizar un montón de herramientas que veía en el escaparate de Queiro y que ni se me pasaba por la cabeza como se podía usar. Con este artesano hice dos cursos más los años siguientes en los que aprendí muchísimo de sus enseñanzas y de los descubrimientos de mis compañeros, ya que entre nosotros comentábamos novedades, trucos y nos presentábamos las ultimas piezas que íbamos haciendo. Y fue durante esta época cuando conocí a mi otro gran maestro, Don Ramón “el ultimo Guarnicionero”, a quien aun hoy consulto dudas con frecuencia. Con él aprendo y aprendí muchísimas cosas, la verdad es que cuando estoy con él soy como una esponja y absorbo hasta el más mínimo detalle.


Desde agosto de 2000 hasta hoy han pasado más de ocho años, mi trabajo ha evolucionado y gracias otra vez a Javito, el fin de semana pasado pude exponer algunas piezas y mis herramientas en las "Xornadas Interculturais Marín 2008" Organizadas por el concello de Marín.


Desde Aqui gracias a todos, aun que no aparezcais sabeis quienes sois. Muchas Gracias!!!!!

2 comentarios:

Whiskeiro dijo...

Manda forza, Pepe Pereira dedícase á artesanía profesional. E fas só coiro ou pensas ampliar?
En fin, que teñas un aninovo pistonudo.

jorge couto dijo...

peepee xdddddd ;)